Un Lienzo de Mis Emociones Disparatadas
Poco a poco, has ido saliendo de mi mente. Te empujo con delicadeza porque quiero dejar de pensar en ti, y día tras días siento cómo ese hilo tan mágico que nos ataba se va deshaciendo. Me levanto de la cama y coloco un lienzo frente a mí, haciendo trazos aleatorios para desahogarme. Creo que todo empezó con un poco de distanciamiento, si no me equivoco. Me fui alejando de ti cuando sentí cómo te alejabas de mí. De repente, tu rostro no era lo primero que mi mente conjuraba al despertar, sino quizá la segunda cosa en la que pensaba, y yo sabía que era porque me estabas perdiendo. "¿Todavía me quieres como dijiste que me querías?" Te pregunté un día, y pude ver una sombra de duda recorrer tu rostro, desapareciendo tan rápido como apareció. "¿A qué te refieres, amor?" Me contestaste, y me fue imposible pasar por alto la forma en que me decías amor, después de tanto tiempo sin escuchar esas palabras. ¿Tenías miedo de que te dejara, acaso? "O sea..." Te con...