La Belleza de que No Me Ames de Vuelta
A veces te veo. Te veo de lejos, como acostumbro a verte. Te veo y pienso en lo hermoso que eres, en lo mucho que me gusta verte sonreír, en lo mucho que adoro escuchar tu risa y cómo tus ojos se encuentran con los míos, aunque sea solo un segundo. Y ese segundo es suficiente para ahogarme en tu mirada, porque me siento en un desierto constante, secándome, hasta que me ves y te bebo, atrapo tus ojos y me niego a soltarlos, bebiendo tu mirada hasta que muero intoxicado por el agua. Pero solo a veces. A veces tengo que evitar verte, porque sé que no me vas a ver de vuelta, sé que vas a tener tu vista en ella. Ella, ella, ella. Siempre ella. ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Qué le ves a ella que no ves en mí? ¿Es que ella es ella y yo soy él , acaso? ¿Es eso? Qué difícil es quererte de lejos. Añorar que te acerques a mí por gusto, por decisión, que te acerques a mí porque de verdad quieres conversar conmigo, no por nimiedades, no porque yo me acerque a ti, no, añoro que te l...